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Pueblo de HAITÍ:
¿Dónde están nuestros DERECHOS HUMANOS?

 

Allan Ortegaray
Allan Ortegaray
Editor General / Vice Presidente
EditorGeneral@NicasEnElExteriorNews.com

La crisis en Haití viene después de décadas de agitación.

Pero la agitación social y política no es una anomalía en Haití, que ha luchado contra oleadas de convulsiones desde su fundación.

En los últimos 40 años, una era que comenzó con un levantamiento popular que puso fin a décadas de dictadura, el país ha sido asolado por diferentes crisis, con golpes de Estado, violencia, dificultades económicas y desastres naturales.

Desde dictaduras como la de François Duvalier, también conocido como “Papa Doc”, por un período de casi 14 años, sucediéndole en el “trono y continuando su legado”, su único hijo de 19 años,

Jean-Claude “Baby Doc” Duvalier, por otros 15 años más. A partir de 1986 sucedieron algunos golpes de estado, continuando algunos mandatarios como: Henri Namphy, Jean-Bertrand Aristide, Boniface Alexandre, René Préval entre otros, hasta llegar al mandato de Jovenel Moïse en 2017.

En ese transcurso, Haití sufrió un terremoto de magnitud 7,0 que golpeó el país el 12 de enero de 2010, donde más de 220.000 personas perdieron la vida y más de 300.000 resultaron heridas.

Magnicidio de Jovenel Moïse

Jovenel Moïse fue elegido para un mandato de cinco años en 2016, pero no asumió el cargo hasta el año siguiente debido a disputas sobre la elección.

El presidente Jovenel Moïse fue asesinado en su residencia durante la madrugada del 7 de julio de 2021. Se presentaron cargos a 70 personas por el asesinato y figuraron entre ellos ex soldados colombianos y los funcionarios del gobierno haitiano. A dos años de su muerte, siguen los reclamos de justicia por parte de su familia y más de 40 sospechosos permanecen en una cárcel de Haití sin un camino claro sobre el proceso para esclarecer los hechos.

Dos días antes del asesinato de Moïse, había nombrado a Ariel Henry, un neurocirujano, como próximo primer ministro. Pero no había sido juramentado cuando Moïse fue asesinado.

La violencia de pandillas empeoró después del asesinato de Moïse.

Estado fallido

En un esfuerzo por sofocar el caos, el primer ministro Ariel Henry anunció su renuncia ante el creciente nivel de violencia y una crisis humanitaria. Bandas armadas, cuyo poder se ha incrementado en el vacío dejado por el aún sin resolver asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021, han tomado gran parte del país caribeño, dejándolo al borde del colapso.

Henry hizo un llamado a la comunidad internacional para ayudar a restablecer el orden en Haití. Sin embargo, otros gobiernos, incluido el de Estados Unidos, han sido reacios a intervenir después de décadas de fracasos en la intervención extranjera. Kenia ha dicho que liderará una fuerza policial multinacional respaldada por la ONU desplegada en Haití, pero se ha enfrentado a obstáculos logísticos y legales internos para establecerla.

Mientras Henry estaba en Kenia tratando de avanzar en ese plan, Haití cayó aún más en el caos. Las bandas lideraron este mes una masiva fuga de prisión y cerraron el aeropuerto internacional. Ante el clamor por su renuncia, Henry se trasladó a Puerto Rico.

El líder de la Banda Caníbal de Haití se llama ‘Barbecue’ y ahora es el hombre más poderoso de Haití después de que su Primer Ministro Ariel Henry huyera del país.

Si una coalición de pandillas continúa fortaleciendo su control sobre Haití, podría ser el líder emergente de ese bloque, Jimmy “Barbecue” Chérizier, quien determine la dirección del país.

Presidente Nayib Bukele

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, aseguró que su gobierno puede solucionar la crisis de violencia que va en aumento en Haití y que se necesitaría “una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, el consentimiento del país anfitrión y cubrir todos los gastos de la misión”. Diciendo “vimos imágenes similares en El Salvador hace unos años. Pandillas bañándose con los cráneos de sus víctimas”.

El presidente de El Salvador, reconocido por su guerra contra las pandillas en su país, reiteró que, aunque “todos los expertos dijeron que” esos grupos “no podían ser derrotados, porque eran una parte intrínseca de nuestra sociedad”, se demostró que “estaban equivocados” y “los aniquilamos”.

El mandatario lanzó en marzo de 2022 una ofensiva contra estos grupos bajo un régimen de excepción que redujo a mínimos históricos los asesinatos en lo que antes era uno de los países más violentos del mundo sin conflicto bélico. En 2024, El Salvador es ahora el país más seguro del hemisferio occidental, superando a Canadá, que durante muchos años fue el más seguro.

En 2023, El Salvador ya se había ofrecido para ayudar a reducir los índices de criminalidad en Haití. En enero de 2023, el país centroamericano se comprometió a abrir una oficina de cooperación en la nación isleña para “reducir los altos índices de criminalidad”, según informó entonces la Vicepresidencia.

Meses después, en marzo, el vicepresidente, Félix Ulloa, afirmó en la XXVIII Cumbre Iberoamericana que su país estaba listo para enviar una misión de asistencia a Haití tras un intercambio de notas entre Bukele y el primer ministro haitiano, Ariel Henry.

“Es hora de pasar a la acción. Ha habido muchos discursos, muchos acuerdos, muchas resoluciones sobre el caso haitiano, pero es necesario ir sobre el terreno, y El Salvador está listo para enviar una misión tan pronto como se completen los acuerdos diplomáticos”, agregó el vice mandatario salvadoreño.

La ONU estima que en Haití operan 200 pandillas, grupos organizados que utilizan “armas de fuego sofisticadas” y se dedican al “tráfico de armas o drogas, extorsión, secuestro, asesinato, violencia sexual y desvío de camiones”. Unas 23 bandas operan en la capital, controlando el 80% del territorio, lo que es bastante similar a la situación que vivía El Salvador hace apenas 5 años, hasta la implementación de un régimen de excepción enfocado en la “guerra contra las pandillas”.

Es hora de que el Consejo de Seguridad de la ONU escuche la propuesta del presidente Nayib Bukele, quien ha ganado el respeto indiscutible del Continente Americano y es un líder global en toda la extensión de la palabra. Él y su gobierno han trabajado arduamente para llevar la “PAZ IRREVERSIBLE” a El Salvador y aspirar a la paz mundial. Tanto es así que me uno a los miles, si no millones de personas, que piensan que se merece sin lugar a dudas: “PREMIO NOBEL DE LA PAZ”.

Hasta donde yo sé, ningún mandatario de ninguna nación en el mundo se ha preocupado no sólo con palabras, sino con acciones por solucionar la crisis haitiana y preocuparse por la de los “vecinos de la región”, siempre y cuando la diplomacia internacional lo permita.

¿Dónde están los DERECHOS HUMANOS de Nicaragua, Venezuela, Cuba, algunos países de la región y el mundo?

¿Dónde están esas organizaciones que defienden a diario los derechos humanos de los criminales, pero no se preocupan en lo más mínimo por los derechos humanos de los pueblos inocentes?

 

www.PremioNobelDeLaPaz.info

Allan Ortegaray
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